sábado, 27 de septiembre de 2014

Esa noche parte 5


Chedza in Heaven

En verano, el calor en la ciudad era tan insoportable, que nos fuimos a acampar a los húmedos bosques de la sierra, teníamos 3 días completos para escapar del tráfico, la contaminación y sobre todo disfrutar de la naturaleza, llevábamos la tienda de campaña, la bolsa de dormir, y habíamos decidido que acamparíamos cerca del rio, para aprovechar y  refrescarnos en sus aguas; yo llevaba mis shorts, zapatos de excursionista, y una playera. Cuando llegamos a la parte que habíamos escogido para acampar el lugar estaba completamente solo, pudimos llegar a 10 metros del rio en la camioneta, asi que bajamos las cosas y preparamos la casa de campaña,  y  desayunamos, como la hielera venia con el desayuno unos vasos de yogurt y cereal, preparamos un dia de campo, con una cobija para sentarnos, mientras desayunábamos yo empecé a jugar con la cuchara en mi boca, lamiendo el yogurt, y hacia gemidos de placer, me decias que dejara de hacerlo, asi que te avente un poco de yogurt al cuello y lo lami, haciendo los mismos sonidos,  te unte mas en los labios, orejas, y te decía que ese era un buen desayuno, desfaje tu playera y deje caer otro poco con la cuchara en tu abdomen, re recosté para lamerlo mejor incluido el que cayo en tu ombligo, subi mas tu playera, y empece a untarla en tus pectorales, estabas extasiado, aun quedaba un poco y yo te dije que quería terminar mi desayuno, asi que fui poniendo mas yogurt debajo de tu ombligo, y empece a desabrochar tu cinturón y desabotone el botón del pantalón conforme iba comiendo, baje el cierre y bajaba con los dientes tu bóxer, te untaba mas hasta que lo puse en la base de tu pene, lo lami todo, mientras empece a agarrarlo con mis manos de arriba abajo, con la lengua recorri lo que quedaba de yogurt y lo deje en tu glande, lo lamia y lo chupaba, y a la vez acariciaba tus testículos, abri mas mi boca para meterlo mas a fondo, y le daba pequeños mordiscos, lo apretaba con mis labios, y cuando eyaculaste me lo bebi todo.  Te deje recostado y me levante, cuando te levantaste ya estaba camiando hacia unos arboles que estabas en la colina por donde desembocaba el rio, corriste a alcanzarme y yo corria a esconderme, y cada vez que avanzaba te iba dejando una prenda de ropa, primero la playera, despues del short, mas adelante el sostén, y el brasier, cuando me encontraste completamente desnuda, solo me tomaste por la nuca y me plantaste un beso en la boca, y me dijiste que me iba a terminar de dar mi desayuno, me agarraste de las manos, con una sola de las tuyas, si que eran grandes y fuertes, te abriste el pantalón sacaste tu miembro y me penetraste de un solo golpe, me acostaste en el suelo y seguiste embistiendo,  sentía en mi tu miembro duro y totalmente erecto, y en cada embestida hasta mas grande, cuando terminamos, me dijiste que siempre quisiste una muñeca para vestir, asi que primero me abrochaste el sostén, pero dejaste descubiertos mis senos, los empezaste a morder suavemente, y veía como tenias otra erección, me empezaste a poner la tanga pero las dejaste a las rodillas, levantaste mis piernas y besabas y acariciabas mis muslos,  tu cabeza bajo hasta quedar entre la tanga y mi entre pierna, y empezaste a succionar  y poco a poco con la punta de tu lengua empezabas a lamer y urgar, abriste mis labios vaginales y estimulaste mi clítoris con tu lengua, despues me penetraste con ella, me dijste que estabas listo otra vez para que yo te comiera y empezaste a rozar tu pene contra mi vagina, hasta que se abrió camino para entrar, esta vez fue muy lento, entrabas con la punta, salias, entrabas a la mitad, salias, entrabas completo y salias, yo empece a apretarlo y te gustaba que lo hiciera, estábamos a cielo abierto, gemiamos y gritábamos de placer, terminamos y me terminaste de vestir, no sin dejar de besar mi cuerpo, bajamos de la colina desde donde podíamos ver la camioneta y la casa de campaña,  como estábamos sudados y pasaba del medio dia, nos pusimos a jugar en el rio solo con los pies descalzos, como la orilla esta bajita, nos recostamos y nos empezamos a besar, y poco a poco nos empezamos a desnudar, me rasgaste la camisa, rompiste  el botón de mi pantalón, me bajaste el sostén y la tanga, yo jale tu playera y te la quite, retire tu cinturón, desabroche y baje tu cierre, baje tus pantalones con el bóxer, estábamos desnudos acostados a la orilla del rio, rodamos un poco para que el agua nos cubriera, te incaste, por lo que yo quede sentada sobre ti, con mi mano dirigi tu pene a mi entrada y yo me sentaba y levantaba apretando tu pene, nos besábamos que nuestra lenguas parecían una, me besabas el cuello, me tenias sujeta de la espalda, entonces empece a sentarme y levantarme mas rápido, una y otra vez, sentimos el orgasmo y nos recostamos a la orilla, descanse sobre ti, aun te tenia dentro, esperaba a que se terminara tu erección, cuando saliste de mi, nos vestimos y nos fuimos a comer, me dijiste que ese baño había sido refrescante,  empezó a atardecer y preparamos la fogata,  sacaste lo que teníamos para preparar la cena, y la botella de vino dulce que sabes que me encanta, nuestra cena era jamón, queso panela, aceitunas y pan de especias,  empezamos a cenar y estábamos hablando de las leyendas y las constelaciones, me habia puesto un vestido muy ligero, y mientras cenábamos, dejaba caer unas gotas de vino de mi boca, y luego con un dedo tomaba lo que se habia “derramado” y chupaba lo que habia en mi dedo, tome otro trago pero esta vez deje que resbalara por mi cuello, e hice los mismo, un trago mas y deje que cayera entre mis senos, y te dije que quería que lo bebieras, cuando te acercaste para hacerlo, deje caer mas vino sobre mis senos, y cuando te acercaste notaste que no traía sostén, asi que metiste tu lengua entre mis senos y empezaste a beber de ellos,  bajaste mi vestido y dejaste mi pecho desnudo, vacie mas vino sobre mi cuerpo conforme lo ibas bebiendo, hasta que notaste que tampoco traía nada abajo, yo eche más vino en mi vientre y dejaste que unas gotas cayeran mas abajo, te bebias lentamente cada sorbo, sentía tu respiración agitada, te detuve y te puse la copa de vino en la boca y la bese para beber de tus labios, la use para servirme vino en tu cuerpo, te recosté, bebi de su cuello, de tu pecho, de tu abdomen, pero cuando estaba llegando a tu miembro, me sente sobre  él, dándote la espalda por completo,  y meneaba mis caderas en círculo sin penetrarme completamente,  despues me sentaba hasta sentir completo tu miembro dentro de mi, levantaste tu torso y me arrodillaste, mientras me decias que querias hacérmelo como los animales se lo hacen a sus hembras, me besabas el cuello, agarrabas mis caderas y empezaste a llevar el ritmo de la penetración, , después me recargaste contra tu pecho y te hincaste, me sentabas, y me levantabas agarrando mis senos,  mordiendo mis orejas, tus manos empezaron a acariciar mi vientre y tus dedos llegaron a mi monte de venus, ahí los hiciste jugar, gritábamos en cada movimiento, yo te pedia mas, y me embestias, sentí cuando explotamos por dentro, nos acostamos en la cobija que usábamos de mesa,  al fin nos metimos a la casa de campaña nos quedamos dormidos, abrazados, completamente desnudos, estaba amaneciendo y seguias dormido, me meti al rio a darme un baño rápido, y cuando regrese a la tienda ya tenias tu erección matutina, asi que mientras dormias, empece a acariciar tu cuerpo y mi boca se fue directamente a besar tu miembro, tu seguís dormido pero notaba como disfrutabas porque pusiste tus manos en mi cabeza, y empece a meter y sacar tu pene de mi boca, le di un pequeño mordisco a tu glande y despertaste subitamente, dijiste que me subiera en ti que también querias desayunar y te coloque mi vagina frente a tu cara, te gustaba verla completamente depilada, la besaste mientras mis piernas estaban cerrabas, pusiste tus manos en mis glúteos, y con la boca y la nariz me abriste las piernas, y lamias mi vagina, era nuestro primer sesenta y nueve, yo disfrutaba sentir tu lengua en mi, y a ti te encaba que metiera tu pene en mi boca, y a la vez usara mis manos para masturbarlo, cuando estaba por llegar me pediste que me detuviera porque querías terminar dentro de mi, y me acostaste, me penetraste con  las piernas cerradas, te sentía más profundamente. Llegamos muy pronto al orgasmo.  Nos quedamos dormidos nuevamente, despertamos con hambre ya era casi hora del almuerzo, preparamos una ensalada rusa, y agua de sabor,  guardamos las cosas, y levantamos la casa de campaña,  querías ir a la zona donde caía una pequeña cascada, tardamos como 1 hora en llegar al lugar, tomamos varias fotos, el lugar era hermoso, estaba la montaña y habia unas rocas por las que bajaba el rio, y  estaba la cascada, subimos por las piedras para tomar fotos de toda la zona, yo dibuje algunos paisajes, vimos la puesta de sol y empezó a hacer un poco de frio, asi que bajamos,  prendimos la fogata, fuiste por la botella de tequila y me serviste un vaso,  me recargue en tu pecho sentados juntos a la fogata, y revisamos las fotos y mis dibujos, seguíamos tomando, pusiste música en la camioneta, tu disco de jazz,  entonces dejaste a un lado la cámara y mordisqueaste mis oídos, y resoplabas en mi nuca, acariciabas mis brazos, los rozabas con tus dedos, despues pusiste tu mano sobre mi cuello y metiste tu mano dentro de mi camisa, bajas y subias, acariciabas el contorno del brasier, besando mi cuello por atrás, sacaste tus manos para desabotonar mi camisa, despues la empezaste a bajar desde mis hombros, dejando descubierta mi espalda, acariciabas mi espalda, y desabrochaste el sostén, pusiste tus manos en mis senos y jugaste con ellos, me inclinaste al frente, y besaste la espalda, y seguías bajando el complemento de mi traje blusa short, masajeaste mis glúteos, los mordias, acariciabas con tus dedos mis labios,  pusiste tu mano en mi vagina y la empezaste a presionar suavemente, me levantaste y te segui, nos metimos bajo la cascada, ahí habia una piedra redondeada, y habia una pequeña cueva, me recaste contra la piedra, mientras el agua seguía cayendo, entre nosotros, abriste mis piernas, besaste mis senos, te levantaste y empezaste a dirigir una línea de agua a mi vagina, dejaste que el agua me masturbara, mientras tu veias como me exitaba y disfrutaba, te acercaste a mi, y empezaste a masturbarme, pellizcando mis senos con una mano y jugando con tus dedos en mi vagina, besabas mi boca, mi cuello, y repentinamente solo sentí tu penetración, levantaste mis caderas con tus manos, y me jalabas hacia ti, y empezaste a llevar el ritmo de nuestra entrega, yo te pedía más, gritaba tu nombre, arañaba tu espalda, me bajaste y me diste la vuelta, recargue mi brazos contra la piedra y me incline para quedar a la altura de tu cadera, y embestiste nuevamente, pero esta vez yo tome el ritmo, duro y firme,  empezamos a gritar la llegada del éxtasis.  Salimos de la cascada, nos secamos, el frio estaba mas alto, asi que corrimos a la tienda y nos secamos,  Amaneció y nuestro descanso terminó, debíamos hacer el regreso  a casa, asi que levantamos la casa de campaña, subimos las cosas a la parte trasera de la camioneta, te me recarcaste por atrás en lo que guardaba una maletas, me decias que te prendia muy rápido, levantaste mi falda, bajaste mi pantaleta y me sujetaste de las caderas y lo empezaste penetrar fuertemente, despues poco a poco, sentía cada parte de ti entrando en mi, llegaste al orgasmo y  me volteaste, te agachaste a mi viente, y mordisquiaste mis labios menores, decias que también querias que llegara al mismo placer que tu acababas de tener, lamiste mi vagina, mi clítoris, hasta sentir como tu lengua se abría paso para entrar, y lo empezaste a hacer tan lento que en cuanto llegue te bebiste todo, cuando terminamos, nos acomodamos la ropa y partimos de regreso a nuestras vidas, sin saber que esa sería la última vez que nos veríamos.

3 comentarios:

  1. Muy buena historia, gracias por compartirla. Besitos!!

    ResponderEliminar
  2. Me ha encantado la forma de redactar esta historia. Saludos.

    ResponderEliminar

Por favor, se prudente y piensa antes de opinar. Respeta el trabajo de los autores y no ofendas con comentarios impropios.

Nos alegra tu opinión y deseamos leerte pronto.